Bandera y estandarte
Bandera
Nuestra bandera representa el punto de encuentro donde las diferencias se disuelven para dar paso a una identidad. Es el lazo que une los extremos de nuestro territorio, recordándonos que, aunque nuestros orígenes sean diversos, nuestro caminar en la evangelización tiene una misma dirección. En sus pliegues se refugia la convicción de que la unidad no es uniformidad, sino la armonía de todos nuestros Mensajeros Coromotanos.
Colaboradores en el diseño: Marvis Toro, Mensajera Coromotana
Estandarte
Representa la presencia del Apostolado Mundial de La Virgen de Coromoto en las distintas partes del mundo don ya está formalizado el capitulo del Apostolado Mundial de la Virgen de Coromoto, donde sus Mensajeros Coromotanos difunden el Mensaje de la Virgen María dejado para Venezuela en 1651 y que hoy es actual para todo el mundo.
COLORES DE NUESTRA BANDERA Y NUESTRO ESTANDARTE
Los colores blanco y ocre en nuestra bandera son una declaración de principios que une la pureza de intención con la fuerza de la realidad, creando un equilibrio visual y espiritual muy potente.
El blanco simboliza luz, transparencia, pureza y paz. Simboliza intenciones claras, buscando el bien común. Es el color de la Eucaristía y de la Resurreción que implica una alegría sin fin. El blanco representa a la "Bella Señora" que irradia una luz celestial en medio de la selva. Simboliza el Bautismo, la puerta de entrada a esa luz divina.
Mientras el blanco mira al cielo, el color ocre está firmemente enraizado en el suelo. Es el color de la arcilla, del barro y de la tierra fértil. Representa nuestra historia, nuestras tradiciones y el esfuerzo de quienes han trabajado y siguen trabajando en esta tierra.
El color blanco representa la nobleza de lo sencillo, nuestra cercanía con la naturaleza. El color ocre representa la piel del Cacique y el barro de las chozas donde ocurrió el milagro. Es el color de la resistencia, de la naturaleza de Guanare y de nuestra historia como pueblo.
La reliquia que la Virgen dejó en la mano del Cacique es pequeña, de un tono pajizo y terroso (ocre), recordándonos que Dios utiliza las cosas más sencillas y pequeñas del mundo para manifestar su grandeza. Es la huella de Dios impresa en el material de nuestra propia tierra.
Es un color que resiste el tiempo, las dificultades. Es el color del "despojo" franciscano y de la autenticidad. Es un color acogedor que transmite serenidad y respeto.
El blanco representa los ideales que perseguimos y el ocre dice que esos ideales se construyen día a día con los pies en la tierra. Utilizar el ocre en nuestra bandera es decir con orgullo: “Aquí están nuestras raíces, y sobre este suelo firme construimos nuestro futuro para el cielo”.
Ambos colores en nuestra bandera unen lo divino con lo humano. El blanco es la gracia de Dios y el ocre es el hombre, la mujer que lo recibe en su realidad cotidiana. El ocre recuerda que nuestra verdadera riqueza no brilla como el oro falso, sino que resplandece con la luz de la verdad y la sencillez.
La bandera en blanco y ocre, bajo el manto de la Virgen de Coromoto, significa que: "La luz del cielo (Blanco) ha venido a habitar nuestra propia tierra (Ocre)."
No es una fe lejana o abstracta; es una fe que tiene el color de nuestro suelo y la pureza de nuestra Madre. ¡¡Es el abrazo entre nuestra identidad venezolana y la divinidad que vino a proponernos la Virgen de Coromoto diciéndonos que con Dios siempre ganamos!!
María García de Fleury
Frases que pueden resumir nuestros colores: